Así de tajante se muestra un grupo de científicos austriacos, el cual sostiene que compartir cama puede reducir la capacidad cerebral, al menos de los hombres, independiente si mantienen o no relaciones sexuales por lo que al día siguiente se verá mermada su capacidad mental. Según continúa el artículo, en el caso de la mujer este hecho no se produce ya que su sueño es más profundo.
El experimento se produjo con un grupo de 8 parejas con edades comprendidas entre los 20 y los 30 años y consistía en dormir 10 noches acompañadas y otras 10 noches en camas individuales. A través de unos sensores y de unos tests que se realizaban al día siguiente sacaron en claro que el nivel de hormonas de estrés y las pruebas mentales entre hombres y mujeres no arrojaban los mismos resultados.
Según comenta el experto británico en sueño
Neil Stanley, que en ningún caso se sorprende por este hecho ya que en ningún momento las personas estuvieron destinadas a dormir juntas. También deja claro que puede resultar reconfortante dormir junto a una persona, como motivo de felicidad personal, pero que en ningún caso dormir en camas separadas debe ser motivo de vergüenza. Aclara además que existen otros muchísimos hechos que pueden perturbar el descanso y el correcto sueño aparte de la de compartir la cama y que un largo periodo compartiendo cama puede provocar luego problemas a la hora de conciliar el sueño.
Yo personalmente pienso que todo es cuestión de acostumbrarse.
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Vía BCC & Fresqui
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